...porque aunque el mundo gire para el otro lado, los que tengan que morir y los que no, morirán. No hay destino ni garantía de un infierno. Allí radica mi esperanza. Solo hasta allí, se atreven mis demonios a acompañarme. Y allí, con Claudio, la esperaré. (Ensayo de "Veinte")
sábado, 31 de diciembre de 2011
Conclusión
La mañana me sorprende con una inconfundible canción de Fanny Lu, que no por convicción sino por costumbre, la alcanzo a identificar entre los ruidos de la lavadora, la secadora y la aspiradora.
Me duelen mucho las articulaciones debido a la absurda ingesta de licor del día anterior, y me tiemblan las manos por el efecto de los energizantes que me bebí esperando darle balance a un cuerpo, que sinceramente, ha sido un laboratorio de reacciones depresivas últimamente. En fin, cualquier cosa que me distraiga de la realidad es bienvenida. Sea buena o mala.
Mucho ha cambiado últimamente en mi vida. El día en que abandonaré Ecuador se acerca, y no sé si es alegría o miedo lo que siento, porque últimamente vienen en par a visitarme. Un nuevo trabajo que no contempla la posibilidad de cagarme los días. Lo digo porque es un trabajo nocturnol.
Escucho a todos decir que será un gran año el que se avecina. No sé si lo dicen para contrarrestar la profecía Maya, o porque la esperanza siempre está por estrenarse en un nuevo año. He llegado a plantear la existencia de la esperanza como un fénix. Muere en Diciembre y revive en Enero. Empiezo a sentir que la cabeza, y no el corazón, me late.
Las uvas, la champaña, los invitados y la cena. Los juegos pirotécnicos, la cuenta regresiva, los abrazos a las 12. El baile, el whisky, el chuchaqui. Todo en ese orden desde tiempos inmemorables. Tradiciones que no mueren ni morirán. Celebrar otra vuelta del mundo alrededor del sol, y creer que por eso tenemos derecho a una página en blanco.
Por el momento, la tonada está muy oscura. Y no quiero hacer mucho por cambiarla. El próximo año (es decir mañana) me equivocaré un par de veces al escribir la fecha, seguiré en la lucha con premisas de derrota, porque nadie le puede ganar al tiempo, y me reiré de lo patético que resultará este texto cuando nuevamente la vida vuelva a sonreir. Porque como lo leí ayer, “Extraño mucho tus sonrisas. Pero extraño más las mías”.
Ahora solo me queda levantarme de esta cama, que ha sido mi excusa incontables veces para un cambio. Una pierna de cerdo me espera en la cocina, una llamada que no llegará y una cascada de recuerdos a combatir.
No es como lo planeé. Es como es.
Un abrazo a todos.
martes, 27 de diciembre de 2011
El Nuevo Himno
Inspirándome en el texto “Proyecto Liquid Paper” http://www.larepublica.ec/blog/opinion/2011/12/27/proyecto-liquid-paper/ del genial Xavier Vizcaíno (@xavoviz) y la comedia “La comisión” http://www.youtube.com/watch?v=Wi9_bz7QWEU del grupo argentino Les Luthiers, viene a continuación, aunque de menor calidad, el siguiente texto que recoge de forma humilde, las reflexiones de este servidor en cuanto al proyecto revisionista “Mayoría Gana” del Gobierno Nacional de la república feudal de Banania (aka Ecuador).
El Nuevo Himno
Año 2013
En vista de que el mundo no se acabó, y que los Mayas nos pegaron un susto del putas, el gobierno nacional del Ecuador ha reflexionado acerca del pasado (aprovechando que es año de elecciones y que la verdadera verdad está en lo que piense la mayoría y no en los hechos) y ha resuelto el siguiente cambio.
Decreto Oficial #0035
El presidente constitucional del feudo, digo de la república, aprueba por dedocracia los siguientes cambios al Himno Nacional del Ecuador (Osea la canción que ponen en el estadio antes de que juegue la tri).
Quedando constancia de que los cambios se hicieron luego de consulta popular, el nuevo himno (con ritmo un poco más tecnocumbiero) será utilizado a partir del día de hoy en adelante, en todo acto público y, aunque no haya clasificado al mundial de brasil, cuando juegue la selección también.
(Prohibida la reproducción, parcial o total de esta obra por medios impresos, fotomecánicos, interneddddd, y en especial en “El Universo” sin la debida autorización y comisión de la revolución ciudadana)
Autoría: Anónimo (no anonymous)
Música: La misma del Toño Neumane
Interpretación: Pueblo Nuevo feat. Calle 13
*Todos gritan “Hasta la Victoria Secr…Siempre”
Fin.
Pd: Si quieren el himno en Quichua/Kechua pídanle a la Lourdes que de traduciendo. Gracias.
jueves, 1 de diciembre de 2011
Te juro que…
- ¿Jura usted decir toda la verdad, solo la verdad y nada más que la verdad?
- Sí. Siempre y cuando me convenga.
La mayoría de textos y escritos vienen dados por la inspiración de un momento de crucial valor para el escritor. Otros vienen por la investigación profunda de un tema que el autor quiere dar a conocer. Finalmente están aquellos que se sienten obligados a escribir sobre tal o cual tema por un sentido de convicción a cierta causa. Precisamente este texto, nada tiene que ver con las 3 causas anteriores.
Se inventa el juramento por la falta de credibilidad de una persona como garantía del cumplimiento de una promesa. Cualquier otra definición, les juro, que está mal.
A los largo de la vida nos encontraremos jurando. Unos juran fidelidad y otros, amor. Nosotros, los más giles juramos ambas, con lo que condenamos a nuestro mejor amigo (no al perro) a una vida de monogamia para complacer a la amante de turno. Otros más giles juran lo mismo pero hasta que la muerte o un juicio de divorcio, que al parecer son lo mismo, los separe.
Aquellos compadres de lo ajeno, juran inocencia al oficial, al juez, al abogado y a la reportera. A la víctima, en cambio, se la juran.
Tenemos a las damas le juran al noviecito que son vírgenes. Señoritas, no es pecado comer sin bendecir la mesa. Lo único que nos interesa que sea virgen, es el aceite de oliva.
Tenemos a las que juran que no se han acostado con otro tipo. Un gran ejemplo de eso fue María, que le puso los cachos al José con 2 tipos al tiempo. Bueno al menos ella se los puso con el Alfa y el Omega, no con el vecino. Al taita del Hércules le debió haber pasado lo mismo.
También están los que juran por “dios” que ese será el último monaguillo que se comen.
Tenemos aquellos que juran respetar la constitución, pero terminan usando sus páginas para limpiarse el trasero. Otro, peores aún, le “tunean” a su gusto. Unito juró con biblia en mano salvar a la patria, así que desde que los bancos “juraron” devolver los ahorros, muchos se la tienen jurada.
Recordemos al que juró “Pan, Techo y Empleo”. Enemigo jurado de otro que juró que regresaría con una camisa, un pantalón vaquero y una canción en un barco llamado libertad.
Están los que juran que saben, pero que a pesar de eso no rinden los exámenes. Hay los taitas que juran que sus hijas son lo más lindo que ha pisado la tierra. Dentro de ellos está el papito de la representante de los que no quieren dar los exámenes.
Uno juró morir antes que perder la vida, y seguimos esperando a que cumpla lo uno o lo otro. A otrito en cambio le dijeron que no le había jurado al presidente, es decir que lo in-juró. ¿Qué? ¡Ah! Perdón, ha sido que lo injurió. Falla técnica.
Muchos guaguas pasan repasando la jura de la bandera durante semanas de calcinante sol o lluvia, y justo en las horas de educación física. Esos repasos, les juro, que se deberían hacer en las horas de religión. Muchos papitos aplauden como focas amaestradas cuando el hijo se arrodilla a besar la tricolor mientras el inclinado jura largarse del país y no volver.
Están los luchadores, que juraron defender los colores de su equipo, pero que siguen sin que la patria los premie. Hay otros que en cambio, por defender los colores de su equipo, es la “patria” la que los demanda.
Y finalmente, el resto nos encontramos en el grupo de los “Te juro que no lo vuelvo a hacer”.
Así que cuando alguien les jure algo, pueden abofetearlo sin misericordia. Se los juro.
jueves, 24 de noviembre de 2011
Elección de Reina de Quito: El concurso de belleza sin bellezas
Todos nos encantamos con las historias que publicaron los diarios el día de hoy. Que se vivió una fiesta de gala, que fue una noche mágica, que todas son bellas candidatas por dentro y fuera, que fue una pena la interrupción del grupo anti-taurino, etc.
Bueno, esa es su función, llenar de adornos y elogios al nuevo capítulo de la elección de reina de Quito. (Salud y aplausos).
Pero, veamos a donde llegamos tras este escrito que expresa lo que todos ustedes dijeron el día de ayer en la noche.
La elección Reina de Quito, no es para determinar cual candidata es la que mejor trabajará por la ciudad. Es un concurso de belleza, popularidad y seamos sinceros, de amarre. “¡Joven! ¿Cómo va a decir eso?” Espere un momento señora, déjeme explicárselo.
Creo firmemente que las candidatas al lanzarse al certamen de belleza, lo último que quieren es abrazar al niño mocoso del albergue, con el cual tendrán que posar para la foto del patronato. Si fuera así, se meterían al concurso “Monjitas de la Caridad 2012”. Pero no, se metieron a Reina de Quito. Es bastante conocido que mientras menos feo es uno, más oportunidades tiene en la vida. Por eso no me verán en Mr. Ecuador ni en Mr. Simpatía. Talvez en Mr. Alcohólico Anónimo, pero ese es otro tema.
La fundación efectivamente ayuda a muchos niños con síndrome de down, lo cual es un ejemplo de caridad y filantropía. Perfecto hasta ahí. Pero para hacer lo correcto, no necesito desfilar en traje de noche, en traje de baño, y en traje “de lo que se le ocurra este año a los diseñadores”. Para hacer algo por la ciudad, si es que ese es un motivo válido y gratificante (que dudo que lo sea) solo es necesario ayudar al prójimo. Así como dijo Jebús, ese man de la biblia.
Entonces nuestra elección se convierte en concurso de belleza, en el cual no siempre gana la más bella. Esperen un momento. Entonces ¿qué tipo de concurso es? Ahí es donde entra el muy respetado, antiquísimo y bastante conocido amarre. ¿Qué es el “amarre”? Pues no es otra cosa que la negociación previa del puesto en cualquier ámbito de la vida. Parecido al que usted hizo para entrar de una a gerente de la empresa por los contactos de papi. Ah, ¿no fue usted? Perdón, se me hizo carita conocida. En fin. Sigamos.
Este año nos encontramos con 12 candidatas. No digo bellas candidatas porque la Estéfani Espín no se lanzó para candidata (porque les daba 3 vueltas) así que quedaron 12. Como los 12 apóstoles, pero menos barbudas. Algunas. Se presentaron, dijeron sus actividades favoritas, y se vendieron ante un público que parecía que se atrasaba a la novela. Excepto las barras de cada candidata. Resulta que mientras más fea eres, más gente tienes que llevar. Algo así como una ley de compensación.
El Cristian Norris fue el ángel de la noche. No, no de piedra, de negro estaba, porque era un evento formal. En todo caso, fue quien presentó al evento junto a Estéfani si-te-lanzabas-fijo-ganabas-Espín.
Las candidatas desfilaban por el escenario ante la atenta mirada del jurado. No haré ningún símil al respecto con esa oración. El evento transcurría de forma normal, es decir bajo la crítica inmisericorde de todos los televidentes que lo único que nos importaba eran 3 cosas:
1.- Que ojalá gane la más guapa.
2.- Que al menos “unita” se tropiece
3.- La ronda de preguntas.
En mi opinión ganó la más guapa, así que no hay reclamo en ese sentido. La más fea quedó de Srta. Amistad, y le dieron ese título porque aún no han inventado el de Srta. Buena Letra. Las Srtas. Patronato, Confraternidad y Simpatía son las que no ganan, así que nadie las recuerda.
No recuerdo que ninguna haya tropezado, porque mientras veía el evento también estaba en twitter leyendo lo que decía el Arturo Barriga, que era lo que la mayoría pensábamos (link al tweet aquí https://twitter.com/#!/arturobarriga/status/139540099045130240 )
Así que llegamos a la ronda de preguntas.
Antes de seguir adelante, debemos sincerarnos y aceptar que tenemos una versión mala, bien mala de nosotros, la cual espera que cuando les pregunten algo a las candidatas, estas hagan el favor de sumarse al club de las reinas bobas. Sí, usted que está leyendo esto, sabe que es así. ¿Qué? ¿Tampoco es usted? Bueno, me habré confundido de nuevo.
Las preguntas se sortearon con anterioridad, y les fueron entregadas a cada una de las participantes. Me parece que hacen un negocio en camerinos. Es decir:
Candidata X: “¡Yo quiero ese vestido! ¡Me haría ver taaaaaan bien!”
Candidata Y: “No mi reinis, ese es mííííío. Aunque me queda un poco apretado”
Candidata X: “Hagamos una cosa. A mi me tocó una pregunta bien fácil. Yo te doy mi pregunta si tu me das tu vestido”
Candidata Y: “Ay sí porfis! Me salvaste”
(Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia)
Entonces una vez prestas a contestar las preguntas tuvimos un abanico de personajes que en ese momento tomaron posesión de cada una de las chicas. Una candidata la vi inmolarse del espíritu de Adolf Hitler, y me asusté un poco. Otra chica parecía que le iba a dar un colapso (No, no un botellapso de Pepsi) mental, con lo que me recordó al Jamil cuando le dio el derrame y posteriormente nos jodió a todos. Otra bastante simpática me hizo acuerdo a Einstein. Sí tenía una simpática barriga. Y así.
Luego vino la elección del rostro Yanbal, el cual elije a la más guapa a pesar de que no haya habido amarre. Es decir, la Srta. Amistad no podía acceder a ese título ni a bala. (Si me encuentran desmembrado en varias fundas de basura en un botadero en Zambiza, ya saben a quien pueden culpar).
Y finalmente la coronación de la Reina. El alcalde Augusto Barrera se encargaría de ponerle la banda, aunque si hubiera sido yo le cambiaba la banda de reina por un chaleco antibalas. Es más estético (ninguna alusión a lo segura que es nuestra ciudad ahora).
Anunciaron a la Srta. Andrea Callejas (que ya había ganado “Rostro Yanbal”) como nueva Reina de Quito. Debió ser por su respuesta de que la solución para Quito era poner basureros. ¿Será que el papá tiene una empresa de basureros? No importa. Se abrazó con sus compañeras, le pusieron la corona y los amigos que llevó fueron a abrazarla. Fin.
Ah cierto, un grupo de anti-taurinos se subieron al escenario a protestar por los derechos del toro. Yo pensé que era la barra de la Srta. Amistad, que le apodaban “Toro” pero no ha sido asifff.
jueves, 10 de noviembre de 2011
La Paja y la Cultura
Primero, y para que no hayan equivocaciones en cuanto a este escrito, definiremos (yo definiré) el concepto a tratar.
Paja: 1.- Tallo seco de ciertas gramíneas
2.- Masturbación
Como el asunto de las gramíneas nos importa poco (a menos que seas agricultor o un caballo que aprendió a leer) nos concentraremos en la segunda definición y solo en cuanto a los hombres, pues todos sabemos que una mujer JAMÁS lo haría. Y si lo hiciera JAMÁS lo contaría. Y si lo contara JAMÁS lo corroboraría. Y si lo corroborara sería contratada para una “HotLine” o para dictar seminarios de sexo. (Es joda. Arriba las mujeres que se masturban) Arriba vivo yo.
Los expertos (no en pajas, sino los científicos) han hecho nuevos descubrimientos en el área, y han desmitificado algunos preceptos que se tenían como ciertos hasta el año 2002. Aquí algunos de ellos:
No te salen pelos en la mano por masturbarse... sino escamas. Esto se pudo comprobar al hacerle una entrevista a Reptile (Mortal Kombat) quien antes era hermano de Johnny Cage.
La masturbación, contrario a lo que digan las organizaciones de jóvenes pro-jalón, sí te puede dejar ciego. El riesgo que se corre es leve, y depende del ángulo, aceleración del fluído, velocidad del viento y calentura en que el individuo se encuentre en el momento de dar fin a dicho acto. En otras palabras, es recomendable utilizar gafas de seguridad al realizar la tarea previamente discutida.
Se tiene como verdad absoluta, que el exceso de paja ayuda en el juego Guitar Hero. Para saber el nivel de “calentura” de tus invitados invítalos a que jueguen “Through Fire and Flames” de Dragonforce. Si pierden a los 10 segundos, seguramente tienen novia. Si acaban la canción en perfect, lava la guitarra antes de utilizarla nuevamente.
No importa lo que nadie te diga. Si vas al baño, y después de terminar de “hacer del 1”, la sacudes más de 3 veces, ya cuenta como una paja.
Pero la palabra puede llevarse a ámbitos que poco o nada tienen que ver con el sexo. Por ejemplo, un “Pajazo Mental”, no significa un movimiento constante de las manos desde el cuello hasta el límite Parietal-Frontal con posterior estornudo. Nada más alejado de la verdad. Tal combinación de palabras, no son más que el ingenioso modo de ilustrar una serie de pensamientos nada tienen que ver con la realidad y jugar con ellos para recibir un placer infundado.
Tenemos también el término “Impajaritable”, que bajo ningún concepto alude a pensar en que tal criatura u objeto está imposibilitado de hacerse o recibir una paja. Muchos incultos han acuñado el término para referirse a personas sin extremidades superiores o extremadamente feas.
La palabra “Pajarito” ha sido totalmente desviada de su origen para referirse a casos de eyaculación precoz, o para el admirable y respetado “rapidito” (no confundir con las sopas instantáneas).
La cultura está al alcance de todos nosotros, y no tenemos más que buscarla para expandir nuestros horizontes, derribar las barreras que nos impiden el constante aprendizaje y dejar de leer huevadas como esta. Muchas gracias.
jueves, 3 de noviembre de 2011
Lo pasado, ¿pasado?
Hoy fui a visitar al pasado. No tuve que ir muy lejos. Al parecer se ha mudado conmigo y recién me acabo de enterar. El pasado. Ya saben. Ese tipo de barba blanca que camina a tu lado, se sienta junto a ti en el bus de camino al trabajo. Ese que se acuesta contigo y te hace sonreír. Pero no te hace gozar. Ese que se acuesta contigo y te acompaña a llorar.
Me contó de viejos errores. Me habló de ti y de tu sonrisa. Me dijo que solo existimos en el ayer. Vivir de la memoria es un delicioso bocado de anestesia. Un placebo reservado para los cobardes. Un alimento diario para mí. ¿Recordar es volver a vivir? Sí. Para los que le tienen miedo a vivir. Para los que no se mueren por miedo a morir. Para los que caminamos mirando atrás.
Ese tipo me ha acompañado desde que tengo memoria (Es decir, desde los 14 años más o menos). Se niega a revelarme mi infancia. Esa etapa es como estar borracho. Todo el mundo la recuerda excepto uno. La tengo que buscar en fotos, en historias que me cuenta la gente. La tengo que buscar en videos de fiestas infantiles, en mi certificado de nacimiento. La busco en unos dibujos animados, en una torta de chocolate, en una piñata destrozada. La busco en la peor de las nostalgias. En aquella que añora lo que nunca sucedió.
Y digo que es un tipo porque una mujer no podría ser tan cruel. ¿O sí? Talvez está ahí el problema. ¡Eso es! El pasado es una mujer. Una señora gorda y sin dientes. Sabia como una abuela. Pilas como una puta. Misericordiosa como un vampiro cagado de hambre en una playa nudista.
Me acompañaba en las noches en que las cobijas y pesadillas cubrían mi cabeza. Cuando esa Golden Retriever dejó de ladrar. Cuando el abuelo dejó de respirar.
Su mano estaba en mi hombro cuando aquella niña me dejó plantado en el cine. Ahora ese recuerdo me saca una sonrisa, pues me enseñó una importante lección de vida. Cuando esa otra niña me dijo “sí”. Cuando los viejos se separaron. Cuando el mundo decidió seguir volviéndose inhabitable.
Y digo mujer porque un hombre no podría ser tan olvidadizo. ¿O sí? Talvez ahí está el problema. ¡Eso es! El pasado es hermafrodita. Y debe tener unos lentes de botella y aliento a whisky barato. Un/una loco/a que al abrir la boca para decirte lo que no quieres escuchar con ese aliento a borracho/a, ese olor a verdad fermentada, inexorablemente te aleja y te persigue.
Ahí estuvo en mis caminatas de madrugada por Quito. En un año nuevo que ya es viejo y prefiero no recordar. En las fiestas con mis amigos. En las constantes fiestas con nadie más que yo.
Con él estuve. Perdón, con ella estuve. Momento. Bueno, con ESO estuve cuando había tanto que decir. Cuando callé por prudencia. Cuando caminé a las 3 de la mañana frente a sus casas con ganas de gritar. En los almuerzos con la familia. Cuando vomité el alma en esa esquina. Cuando vomité sobre otras almas.
Y digo que tiene que ser hermafrodita, porque este último vaso de whisky me vuelve borrosa la capacidad de darle un mejor calificativo.
Y antes de salir de su hogar, que a fin de cuentas es el mío, le agradecí por el tiempo compartido. Me sonrió con una mueca esquiva y me hizo una promesa que no pude entender. Y de paso le hice una oferta que no pudo rechazar.
martes, 18 de octubre de 2011
La inmutabilidad del siglo XXI
El día de hoy ví una noticia que realmente me molestó mucho. No fue la noticia, sino su contenido lo que me indigno. Y no soy alguien que se indigna por huevadas. (La noticia y el video lo pueden ver en el siguiente link http://www.teleamazonas.com/index.php?option=com_content&view=article&id=16435:transeuntes-ignoran-a-nina-atropellada-dos-veces&catid=42:actualidad-portada&Itemid=91 )
Trataba acerca de una pequeña niña de 2 años, la cual fue atropellada 2 veces sin que nadie se inmutara por ello, y durante 7 minutos al menos 10 personas que pasaron a su lado, ni siquiera reaccionaron frente a lo que estaban presenciando.
Sé que el servicio social es a mí, lo que la planificación familiar a un conejo con sobredosis de viagra. Nunca estuvo en duda, tal tema, pero sí el egoísta factor de que me causó un escalofrío en cada parte del cuerpo.
No creo posible el ver que atropellan a una niña, y solo pasar a su lado, impávido e imperturbable. Dentro lo hijueputa que puedo ser con el género humano en especial, creo que estas cosas rayan en lo enfermo. ¿De esto estamos hechos los seres humanos? ¿De un resaltado quemimportismo para con el prójimo? Al parecer, así es. Y digo quemimportismo por no decir valeverguismo.
Muchos podrán decir que mi posición es algo pesimista. Que este es un caso en un millón. Puede ser cierto, pero ¿En qué difiere esa niña del pobre mendigo al que dejamos de verlo a los ojos hace 1 año? ¿2 años? Peor aún.
Todo lo que alguna vez nos causó un escalofrío por lo injusto de la situación, una erizada de pelos por lo impactante del hecho, un “salto” del corazón por lo terrible de la escena, cada día se va volviendo un “¿otra vez?” pues la costumbre nos mal acostumbro a dejar de sentir. A ver y no reaccionar. A caminar dormidos.
Recuerdo reirme a carcajadas con el dicho de “El hombre es el lobo del hombre” que repetía mi profesor de sociales. Hoy ya no río. Al menos ya no por eso.
Nos alarmamos porque el servicio de BlackBerry se derrumba durante 3 días. Alzamos nuestra voz en protesta hasta alcanzar una respuesta que bien o mal nos satisfaga. Pero no hacemos nada frente a la extinción de los pueblos indígenas en la mal llamada “amazonía ecuatoriana” por el avance de los programas petroleros. No hacemos nada frente al desalojo de familias en la zona de Rio Grande. No hacemos nada frente a nada. Punto.
Somos una raza con gran potencial de sentir empatía. Y el problema yace en la palabra “potencial”. Alguien con potencial, es alguien que en el presente no tiene eso que debe desarrollar para adquirir. Así mismo, podemos ser potencialmente piadosos, y actualmente una mierda. No tiene por que ser contradictorio lo que digo. Es la cronología de una naturaleza aún “en veremos”.
La niña fue “rescatada” por una mujer que recogía basura en la zona, después de que una docena de individuos la pasó por alto. Finalmente, murió 3 días después.
No hablo de que talvez, si el primero que la vio antes de que el segundo auto la atropelle, se hubiera comedido en ayudarla, ella hubiera sobrevivido. Talvez el primer impacto fue el más fuerte y sin importar lo que se haya echo, ella hubiera fallecido de todos modos. No hablo de nada de eso. Me pregunto cuantos de estos casos suceden a diario en todo el mundo sin que exista una cámara que registre la escena, y por eso no los conocemos.
Y mientras hechos terribles como estos sacuden mi ya asqueada conciencia, en los TT (Topic Trends) de twitter se habla de la #Sabliza. Definitivamente, quiero que el fin del mundo llegue lo más pronto posible.