sábado, 6 de junio de 2015

La cocina

Como vas a saber lo que es el amor
si nunca te emocionaste como un niño en juguetería,
al probar una trufa de piemonte,

Como vas a saber lo que es el dolor
si jamás te cayó aceite caliente en el cuerpo
o agarraste una bandeja al rojo vivo con la mano desnuda

Como vas a saber lo que es el placer
si nunca te tomaste una cerveza helada con un tabaco
luego de un turno de 15 horas seguidas.

Como vas a saber lo que es el cariño
si nunca un compañero llegó a sacarte de un apuro
de 15 comandas en linea

Escúchame... como vas a saber lo que es la solidaridad
si nunca llegaste al área de cocina caliente, con una jarra de agua helada

Como vas a saber lo que es la poesía
si jamás hiciste un soufflé que no se desinflara.

Como vas a saber lo que es la humillación
si jamás quemaste una salsa que se llevaba 8 horas reduciéndose,
o te caíste en un charco de aceite frente a la nueva (y guapa) mesera.

Como vas a saber lo que es la amistad
si nunca le diste de comer al barman y te devolvió un vaso de whisky.

Como vas a saber lo que es el pánico
si nunca te llegó un grupo de 30 personas a último momento
y tu mise en place era casi inexistente.

Como vas a saber lo que es morir un poco
si jamás un comensal ordenó un wagyu rib eye steak bien cocido,
o le puso ketchup a tu langosta thermidor.

Dime viejo... como vas a saber lo que es la soledad
si jamás estuviste trabajando mientras tu hijo cumplía años,
o el resto del planeta celebraba año nuevo.

Como vas a saber lo que es la suciedad
si nunca tuviste manchas de 10 diferentes salsas en tu chaqueta,
mientras tu toca absorbía el sudor de tu frente.

Como vas a saber lo que es el egoísmo
si nunca dejaste que un compañero te ayudara,
y terminaste retrasando a la mesa por 20 minutos.

Como vas a saber lo que es el arte
si nunca, pero nunca cocinaste algo espectacular,
y hasta el chef pidió repetir.

Como vas a saber o que es la música,
si jamás cantaste en coro, a ritmo de sartén y cuchara
con el resto de la brigada.

Como vas a saber lo que es la injusticia
si nunca te culparon por un error del mesero.

Como vas a saber lo que es el insomnio
si jamás te recostaste al final del día repasando mentalmente
tu mise en place, las reservaciones, y la forma de no cagarla al día siguiente

Como, como vas a saber lo que es el odio
si el sous chef no te lanzó una sarten al pecho
y no te habló por 1 semana.

Como, pero como vas a saber lo que es llorar
sí llorar, si jamás te putearon tan fuerte y sinceramente
que te hicieron reconsiderar tu pasión, tu elección de vida

Como vas a saber, querido amigo,
como vas a saber lo que es la vida

Si nunca, jamás, trabajaste en una cocina.

*Basado en Poema al fútbol por Quique Wolff



sábado, 9 de agosto de 2014

El tema Agustín Delgado “for dummies”

La necesidad de hablar de un tema que ni siquiera vendría al caso de no ser por la manipulación mediática y polítca del tema, resulta hilarante desde cualquier punto de vista. En especial desde un criterio formado.

Es que el tema de fondo no resulta ser la caricatura de Bonil, ni la infancia del Tín ni la falta de recursos económicos para su preparación escolar. Y para las insignes bestias que andan gritando “negro bruto” ni siquiera entra en consideración la raza del mundialista. El análisis no podría ser más sencillo. Y justamente eso es lo preocupante.

 La discusión de fondo no es acerca de si Agustín puede leer o no, o de si Bonil se burla o no (que en mi opinión no lo hace, sino va más allá de la persona para referirse al movimiento). Pero las hábiles “mentes lúcidas” nos venden una historia donde Delgado es una víctima más de la cruel sociedad ecuatoriana. Y lo hacen de forma brillante con un enunciado público para defender uno de los suyos. Cabe destacar que esta defensa se la hace con recursos públicos, al igual que el sueldo del asambleísta Delgado. Entonces cuando los de “las manos limpias” se las cubren con guantes de propaganda cabe preguntar ¿Ocultan algo señores?

Hay que considerar que el querido ex-futbolista ya no viste la tricolor, sino otra muy distinta. Más verde que amarilla. De darse este mismo caso en una empresa privada, se le muestra la puerta de salida al empleado y se le pide que la cierre desde afuera. Pero cuando la nueva partidocracia que juró no usar los trucos de la vieja partidocracia, usa los trucos de la vieja partidocracia, no queda más que preguntarse ¿Hace cuanto nos vienen metiendo el dedo con guante de box?

 La asamblea acaba de sacar un video donde se ve al Tín anotando goles con la selección, con una música de victoria de fondo, para luego darle paso a una explicación sobre sus actividades en la asamblea. Nada más sospechoso que explicaciones jamás solicitadas.

 Entonces el tema queda bastante claro para aquel que quiera ver. Nunca se fue en contra de lo que fue Agustín Delgado, sino se cuestiona su preparación como legislador. Nada racial. Nada discriminatorio. Simple y sencillo.

 A Bonil le pitaron posición adelantada sin estarlo. El poder se rie desde Carondelet, pero no quiere salir a jugar el segundo tiempo. Los jugadores se van deshidratando y el chino del barrio ya no quiere fiar. De la goleada que se viene, no nos salva ni el Memo Ochoa.

viernes, 21 de febrero de 2014

Lo que escribo cuando me despierto de madrugada.

Unos audífonos. Ese es el precio que tuve que pagar porque la inspiración (o lo que sea que me hizo volver al teclado) regrese a mí.

Son las 4 de la mañana y no tengo que trabajar sino hasta dentro de 6 horas. Un amante del sueño como yo a esta hora estaría más dormido que el director de campaña de Viviana Bonilla, pero sin embargo aquí ando, escribiendo un texto sobre absolutamente nada. Y eso me calma. Y esa calma me emputa. Así soy a veces. Más veces de las que no soy.

Tengo 10 dólares en el bolsillo, una deuda conmigo mismo, la mitad del corazón en casa y la otra en la cocina. Hace mucho que no me perdia de esta forma. Hace mucho que no me perdía del todo.

Si los audífonos hubieran sido unos Beats by Dre, me habría dolido menos. Todos los tienen y suelen escuchar las peores canciones. Eran un regalo de una mujer a la cual le debo plata, tiempo y respeto. Lo primero es lo único que puedo pagar.

No me va mal, excepto cuando me va mal. Sé que tendré un largo día que solo podrá ser arreglado por la sonrisa de una mujer que no voy a ver hoy. Ni mañana. El primer sábado que trabajaré desde hace más de 6 meses. La puta que los pario.

Busco debajo de la cama, en los bolsillos de los pantalones y en el único cajón que me fue asignado. Nada. Ucrania se cae a pedazos y a Venezuela se la están comiendo viva, pero me vale tres atados de verga, me preocupa no volver a encontrarlos. Tanta buena música sonó a través de ellos. Me acompañaron cuando decidí ponerme a trotar. En el vuelo de 13 horas de Guayaquil a Amsterdam. En el recorrido de 15 minutos de mi actual casa al hotel. "Actual casa". ¿Donde está mi hogar permanente?

Tengo un libro a medio escribir, una carrera a medio recorrido, dejé una mujer a medio amar y una botella a medio tomar. Vivo en gris. En ese espectro que es indefinible por definición. No dejo que las lágrimas caigan en mi vaso. Un whisky como este no admite agua sucia. Y el pecho seguirá queriendo inmolarse. Y el sentido común me repetirá que soy un imbécil. Y la mitad del corazón me dirá que ya era horita de sentir algo que no sea felicidad. Todo en exceso es malo. Excepto con ella. Con ella todo exceso no es suficiente.

Audífonos de mierda, se cansaron de emitir canciones de The Strokes y de Sabina. Quisieron quedarse conmigo a pesar de haberles dicho "You say you wanna stay by my side, Darlin your head's not right" y tambien quisiero quererse "enamorar como una rubia del montón". Me abandonaron "como se abandonan los zapatos viejos" y a pesar de que me dijeron "Somehow we don't have to know each other's name" ya lo sabiamos. Ellos y yo. Ella y yo.

El adios duele lo que duele un dolor de muela, una patada en la canilla, un beso no dado. No les deseo lo mejor, pues lo mejor nunca vendrá de mí. Como a ella desearle lo mejor es desearle que se olvide de mí. No quiero, aún sabiendo que es lo mejor. Las cosas claras desde el final, porque desde el inicio sería sabotearse y en eso tengo masterado.

Son las 5 de la mañana. Trabajo en 5 horas. Los pies siguen doliendo de la jornada de ayer. El pecho de la de mañana. Me parece muy extraño que jamás haya soñado contigo. He soñado con personas que he visto menos de 3 segundos, pero jamás contigo. Tienes un poco de cada mujer que ha pasado por mí. Debo agradecerles (al menos) a las mujeres de mi vida, que siempre dejaron buena música. Aunque se hayan llevado todo.

No, nunca perdí mis audífonos. Seguramente están buscando una forma de llegar a tí. Así como yo.


martes, 8 de octubre de 2013

Quiteñometro

A continuación una serie de preguntas que reflejarán a conciencia su nivel de pertenencia a la Franciscana ciudad de Quito. Vale recalcar que la puntuación es completamente acertada y los resultados tienen un margen de error de +/-0%. 

Este cuestionario ha sido elaborado con la ayuda de famosos historiadores con el Dr. Elver Galarga, brillantes psicólogos como el Profesor Larry Capija y respetadísimos sociólogos como el Dr. Elvis Tek, con el acceso a una base de datos extensa y un archivo pleno y de confianza. Prosigamos pues, a la evaluación.

-          ¿Va a el estadio los domingos? (Si tiene plata para la entrada pero no para comer el lunes anótese 2 puntos)
-          ¿Curiosamente le dan ganas de ceviche los domingos cuando está chuchaqui?
-          ¿Los jueves no se ahueva?
-          ¿Los miércoles son de alcoholes?
-          ¿Consume pizza solo los martes?
-          ¿Odia los lunes tanto como a Hitler?
-          ¿No hay como los hornados don dieguito?
-          ¿Farrea viernes y sábado? (Si a eso le suma unas cervezas los jueves, anótese 2 puntos)
-          ¿Se pone la camiseta de la selección solo en partido de eliminatorias?
-          ¿Se alarmó por el incendio del metropolitano pero no hizo nada más que publicar su frustración en Facebook/Twitter?
-          ¿Ha tomado canelazos en la ronda? (Si pide al mesero que lo hagan “cargadito” anótese 2 puntos)
-          ¿Ha volado cometas en el metropolitano?
-          ¿Come arroz con fideos? (Si guarniciona con pan y papas, anótese 2 puntos)
-          ¿Invita a “café” a sus amigos?
-          ¿Cree que el invitar a “café” es el equivalente de la hora del té?
-          ¿Ha ido al play land park?
-          ¿Ya no va al teleférico porque está feo?
-          ¿Le dice la zona/la foch /la mariscal a la plaza del quinde?
-          ¿Utiliza la letra “f” al final de algunas palabras para enfatizar su significado?
-          ¿El cevichocho cuenta como ceviche?
-          ¿Le dice biela a toda cerveza?
-          ¿Le dice Quaker a toda avena?
-          ¿Le dice Deja a todo detergente?
-          ¿Le dice “joven” al mesero a pesar de que se le nota en su 5ta década?
-          ¿La luz amarilla del semáforo significa “acelere que ya mismo le agarra el rojo”?
-          ¿La velocidad a la cual debe circular en los carriles es inversa a la señalada en la ley de tránsito?
-          ¿Cuándo ha cometido una infracción de tránsito y es detenido por un oficial, la primera palabra que aparece en su mente es “arreglemos”?
-          ¿Les dice “chapas” a los policías?
-          ¿Les dice “chamos” a los niños?
-          ¿Le echa la culpa de todo problema en la ciudad al alcalde de turno?
-          ¿Se considera un “forajido”?
-          ¿El mejor alcalde que ha tenido Quito fue Rodrigo Paz?
-          ¿Hace check-in cuando va al NOÉ pero no pone nada cuando se encuentra en KFC?
-          ¿Tiene una relación de amor/odio con Reinaldo Rueda?
-          ¿Dice que si exprime el diario El Extra, sale sangre?
-          ¿Cree que el clima de Quito lo prepara para todos los climas del mundo?
-          ¿Se fue a estudiar a la San Francisco por el campus/los contactos?
-          ¿Le dice la Universidad De Los Amigos/Universidad De Lento Aprendizaje a la UDLA?
-          ¿Lo más difícil de la UDLA es la subida de la colón/de la granados?
-          ¿Le dice plute a la UTE?
-          ¿Se ha pegado una “polichancrosa” y sobrevivió?
-          ¿Estudió administración de empresas/derecho?
-          ¿Se sabe más chistes que estrofas del himno a Quito?
-          ¿La última vez que cantó el himno a Quito fue en el colegio?
-          ¿El “frío” es una constante en sus temas de conversación?
-          ¿Tiene un smartphone pero no tiene saldo?
-          ¿Los hotdogs de la Gonzales son su opción gastronómica al salir de farrear?
-          ¿Se pasa quejando del clima (mucho calor/mucho frio)?
-          ¿Cree que Barrera es el peor alcalde del mundo?
-          ¿Conoce los ingredientes básicos de un rosero?
-          ¿Se ha comido un sánduche de pernil en la plaza grande?
-          ¿Dice que la virgen del panecillo es la última virgen que queda en Quito?
-          ¿Va de vacaciones a Tonsupa/Casa Blanca para poder ver a sus coterráneos/as en traje de baño?
-          ¿Entiende el significado por contexto de la palabra “igualarse” en una fiesta?
-          ¿El que no bagrea no culea?
-          ¿No se acuerda quien quedó de Srta. simpatía en cualquier reina de Quito?
-          ¿Carlos Michelena es la insignia del humor Quiteño?
-          ¿Esteban Verdesoto es el mejor chef de Quito?
-          ¿Se ha hecho un piercing/tatuaje en el mercado artesanal?
-          ¿Le robaron en la calle Ipiales?
-          ¿Le robaron (punto)?
-          ¿Se queja del servicio del IESS pero nunca ha ido?
-          ¿Se hace tatuajes de henna cuando va a la playa?
-          ¿De chico asistió al show de Yuli?
-          ¿Tiene su casera en su mercado predilecto?
-          ¿Su casera se llama María?
-          ¿A la kermesse de su colegio fue verde70 o Cruks en karnak?
-          ¿Odia a Delfín Quishpe pero se sabe al menos 1 de sus canciones?
-          ¿No sabe a dónde se fueron todos los paraguas que ha comprado?
-          ¿Comida mala con ají resbala?
-          ¿Lleva al menos un condón en la billetera cuya calidad y fecha de expiración son dudosos?
-          ¿Ha ido al menos 1 vez a un motel de la Eloy Alfaro?
-          ¿Usted se encamota en lugar de enamorarse?
-          ¿Posee un rosario pero la última vez que asistió a misa fue cuando la tv era en blanco y negro?
-          ¿El “pato” Borja le parece el mejor locutor de radio?
-          ¿Medias blancas pantalón oscuro, maricón seguro?
-          ¿Toda farra que se respete debe empezar con una chiva?
-          ¿Puede diferenciar entre San Francisco y La Compañía?
-          ¿Su sueño es casarse en la basílica?
-          ¿Sabe bajarse al vuelo?
-          ¿Se molió las rodillas en la pista de bicicletas de la carolina?
-          ¿Usted no golpea a otro, sino que le “saca la pugggta”?
-          ¿Para usted algo no está mal, sino está “echo verga”?
-          ¿Ha comido tripas en la floresta? (Si ha comido y lo niega súmese 2 puntos)
-          ¿Utiliza el servicio de lavado de parabrisas en los semáforos de la ciudad?
-          ¿Cuándo le presentan a alguien sigue preguntando “de los (inserte apellido) de donde”?
-          ¿Grita “2 por shunsho” jugando 40?
-          ¿Libó fuera de la plaza de toros en fiestas de Quito?
-          ¿Posee una jaba de biela que tiene telarañas?
-          ¿Se tomó una foto con las empanadas de viento de medio metro?
-          ¿Deja “encargando el puesto” en cualquier fila?
-          ¿Cree que la nueva prueba de amor es ir a ver a el/la novio/a mozo/a al nuevo aeropuerto?
-          ¿Usted se transforma de la madre teresa de Calcuta en Hulk el hombre increíble con el tráfico?
-          ¿Escucha el conteo de fin de año en radio Tarqui?
-          ¿Se rio con la anterior pregunta?

Puntaje:
1-20     Usted viene a Quito 1 vez cada siglo y probablemente ni siquiera hable español.
21-40   Jura que Quito es lo que se encuentra entre la Patria y la Rio Coca
41-60   Tiene un conocimiento decente de la ciudad y su cultura. Seguro hizo el cuestionario con el "Terruño" al lado.
61-80   De padres y abuelos Quiteños, orgulloso decendiente de loables generaciones, heredero del primer patrimonio cultural de la humanidad, poseedor de una gran fuerza para trabajar por su ciudad. Excepto los lunes, y de martes a viernes de 7am a 1pm, o en preferiados o cuando juega la selección.
81-99   Quiteñasoffffff. ¿Estás leyendo esto en la ronda, con un canelazo en la mano izquierda, con banda de pueblo de fondo y en horario de trabajo, verdad?
100      ¿Don Evaristo?

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Conducir en Quito: La amabilidad como excepción a la regla

Sujeto: Este servidor

Lugar(es): Av. De los Granados, Av. Eloy Alfaro, Av. De los Shyris, Av. 6 de Diciembre, La casa de la verga

Fecha: Miercoles 4 de Agosto, 2013

Hora: 8:00 am, pero da igual porque es un mierdero a cualquier hora.


Bajo al parqueadero, abro la puerta, conecto el iphone al equipo del auto y suena “Try a Little Tenderness” de Otis Redding. Cinturón de seguridad, gafas de sol y enciendo el Aveo. Me encuentro saliendo de Monteserrín camino a la 10 de Agosto y Eloy Alfaro. Es el mismo recorrido de martes a viernes. Se abren las puertas automáticas del parqueadero y en mi mente aparece el primer pensamiento del día “¿Con qué hijueputa me toparé hoy?”. Luego Otis me habla de la amabilidad mientras se va perdiendo en el ruido de las bocinas que me anticipan la llegada a la Granados.

Luego de 1 sacada de dedo (Como la que jura el Mashi que el chamo Guevara le hizo porque le tiene envidia de sus lindos ojos gatos) me logro incorporar a la Eloy Alfaro. Hoy no juega ni la Liga, ni la selección, ni el madrid. Hoy la pizza no es 2x1, ni se soluciona lo del deportivo Quito, no hay Chucho , el gobierno va a explotar el Yasuní y los gringos van a explotar el planeta. La gente, no está precisamente de buen humor. Y eso se advierte en la Eloy Alfaro y el cruce para subir a la Gonzales Suarez. El semáforo cambia a verde y la señora del Sportage sigue maquillándose valiéndole 3 atados de verga el tiempo del resto. Mientras tanto el señor del vitara encuentran atrás de ella empieza a pitar con fe y alegría en el segundo 0.1 del cambio del semáforo. Un matrimonio perfecto.

Sigo por la Eloy y cruzo la 6 de diciembre, la Shyris, y la Amazonas. Los semáforos se me cagan de risa y cambian a rojo cada que estoy a punto de cruzar. Autos que cambian de carril sin el menor aviso son el pan de cada día. Las direccionales son tan útiles para el Quiteño, como el manual de Carreño para un caníbal.
Vuelta en “U” al final de la Eloy Alfaro y voy arrastrando un mal genio similar al que se cargaba Alfaro cuando lo arrastraron luego de que lo mataron estando vivo (?). Tomo a la izquierda por la Shyris mientras un chapa me rompe el tímpano con su silbato. Ya queda casi nada de la “tenderness” que me recomendaba Redding hace menos de 30 minutos. El carril de la izquierda va ocupado por personas que desean curvar hacia el sur y el del medio y el de la derecha, dominados por buses que en carrera por tomar pasajeros, van haciendo una magnífica demostración de su habilidad para manejar. ¡Simpáticos profesionales del volante que suben y bajan al vuelo a los capitalinos! ¿Qué sería de la vida del Quiteño sin sus ocurridas rebasadas y jerga popular?  Seguramente viviríamos más seguros. Pero que aburrido viviríamos.

La dosis de adrenalina no está completa sin el angelito del 4x4 que te lanza el auto, el comedido limpiavidrios que aunque le digas que no necesitas de sus servicios de limpieza puesto que tu parabrisas fue limpiado contra tu voluntad hace cinco semáforos, se pasará por el orto tu observación. Pero te lo dejará NI-TI-DO.

Subir la Granados nuevamente, encontrarte con el redondel del ciclista y avistar el Monteolivo (que de campo santo no tiene nada) que se asoma en la curva como esperándote a que uno de estos días no soportes tanta amabilidad de la gente y decidas finalmente pegarte el tiro. O agradecer que no vives en Guayaquil.

Nota del autor: Los personajes presentados en este texto, así como los lugares y las situaciones son producto de la puerca actitud que todos tomamos al manejar. Y del Barrera también.

miércoles, 3 de julio de 2013

It's a Holiday in Cambodia

No soy alguien que hace crónicas, pues prefiero la comodidad de escribir sobre lo que me rodea, en lugar de rodear lo que me sorprende. En fin, esta historia tiene su comienzo en un pequeño bar en la playa Ochetel de Sihanoukville en Cambodia.

Tengo un par de amigos en ese bar debido a que mi amiga Milena (con quien viajo al momento) ha estado en Cambodia un par de veces antes. Skybar, es el nombre del pequeño bar. La música suena mediante un playlist que está en la computadora del dueño, pero tras un par de cervezas puedes pedir canciones que tendrás que buscar tú mismo porque a pesar de tener un muy buen inglés, Yaya y Sharai, las 2 bartenders del lugar, no podrían distinguir entre “Highway to hell” de ACDC y “Torres Gemelas” de Delfín.

El bar tiene su barra con los licores que permanecen intactos en sus estanterías. Imagino que esa botella de Blue Saphire debe tener al menos 2 años sin que nadie haya ordenado un martini. Colores neutros alrededor del bar. Un par de cuadros pintados por niños del pueblo, una cocina que podría sencillamente ser clausurada en cualquier otro país, y un baño al que se accede a través de la misma son los escenarios en los que la noche se desenvuelve.

Son las 6 de la tarde del domingo, y se podría decir que es temprano para empezar a beber (o totalmente reprochable), pero con Milena venimos matando el chuchaqui desde la mañana a punta de Jim Beam y Coca cola. Llego al bar y me encuentro con ella y su interlocutor.

De entrada la escena se me hace familiar. Es impresionante la cantidad de sesenteros en adelante que vienen a Cambodia en busca de cerveza, cocaína y chicas jóvenes. Las tres bastante baratas cabe destacar. Pero el tipo se maneja con modales, con palabras apropiadas, con bromas inteligentes. Tiene que ser un escritor. Y un escritor no conocido, puesto que aún posee la humildad que la fama suele devorar.

Me presento y se presenta. “I’m from Ecuador”, “Where are you from?” le digo. “Originally from my mom, but lately from fuckin’ everywhere” responde. Yo río. Él rie. Milena rie. Todos reimos en el bar al compás de los jarros de cerveza. Se escucha “Salud” “Cheers” “Prost” y finalmente Yaya cierra el brindis con un bastante cambodiano “lok a mooi”.

Milena tiene hambre y su novio viene a buscarla para ir a comer. Ya tengo mucha biela encima como para pensar en comida. Les digo que estoy bien, y ambos se retiran en la moto de él. Llevan 3 días de conocerse y 1 de novios. Así de fácil es el amor en sihanoukville. Así de efímero. Así de eterno. Me quedo tomando cerveza con este personaje que cada vez se vuelve más interesante. Por el acento se le nota que viene de estados unidos. “I was working in California during the 60’s and the 70’s. I saw the rise and fall of many bands in these years son”. Ya van 6 cervezas en la cuenta de cada uno. Empiezo a armar un porro con un papel saborizado. “Rolling for me is not an option. I just got tired of rolling joints. I think it was 1990 when I decided I’m not rolling shit anymore, that’s why I always carry a pipe”. Sonrío. El tipo la tiene clara. Alternamos pitadas y proseguimos.

Vendió un negocio que tenía en Oregon y con su pensión viaja por el mundo. Sudamérica, Centroamérica, Norteamérica, Europa, Australia, y al momento el sud-este de Asia. Va en camino a Sri-Lanka. ¿En busca de qué? No me lo pregunten. Vive a razón de 900 dólares por mes. Osea 30 diarios. “10 for lodging, 10 for food, and 10 for fun” dice mientras ríe. Suena “Love me two times” en el bar y me cuenta de como puteó a The Doors en un concierto en el 70, justo un año antes de la muerte de Jim. “A name doesn’t make a show” me dice. Acabo de conocer a la primera persona que mando a Morrison a la verga. Me habló de como vió a Led Zepellin por 5 dólares. De un matrimonio que duró 4 meses. De los hijos que decidió nunca tener. Del surf en California y de como no soporta estar en Oregon más de 1 semana seguida. Deduzco que nació allí.

Al lado derecho de nuestra mesa está una pareja, que luego nos enteramos vienen de nueva Zelanda. Les calculamos unos 45 años a ella y 50 a él. El tipo no suelta su ipad y pasa la mayor parte de la noche en su celular. Ella enciende un cigarrillo tras otro diciendo cortas frases cada 10 minutos. Le comento el asunto a mi interlocutor. “She might be in company of a man, but dude, that girl is fuckin’ lonely right now”. Asiento con una sonrisa. La señora aun guarda encantos de su juventud. Como diría un amigo “está potable”. Ellos pagan la cuenta y se marchan. Ella sonríe cuando mi interlocutor le conversa un par de palabras. Su acompañante no. Se retiran y antes de preguntarle algo a mi amigo, él me dice “Life is what you make of it”. Me da la respuesta antes de hacerle la pregunta. Esta vez esa frase no me suena trillada.

El tipo cree en dios. No el católico, pero un dios más personal. Me recuerda a una canción de Depeche Mode. Me dice que apenas hace 1 mes descubrió a Bukowsky y que se identifica mucho con su estilo de vida, mas no con su forma de literatura. Me recita un par de poemas. Uno acerca de las drogas. Uno acerca del amor de una mujer. Uno acerca del dogma y el karma al cual tituló “My dogma bit the tires of my karma” y otro que por la borrachera que cargaba no recuerdo.

De pronto suena “Cocaine” en los parlantes del bar. “If there is one song I can’t stand is this one” me dice. Pregunto enseguida el por qué. “There were so many good coke songs, much better tan this one, but you know how media works”.  Decide, después de la octava cerveza, ir al baño. Se levanta y siente el golpe del alcohol. Finalmente puedo ver la pinta completa que carga. Sandalias de cuero, viejos y rotos shorts de jean, camisa hawaiana abierta, prominente barriga, barba legendaria que según me contó, la empezó a cultivar en el 64, año en el que graduó de la secundaria. Lo veo agacharse y agarrar un viejo bastón de madera. El tipo es una leyenda. Al regresar seguimos conversando de como han cambiado las cosas. La frase “Back in my day” antecede a todo tema. El cliché es la norma.

Le pregunto acerca de que es lo más sorprendente que ha vivido. Me dice “Well, through 70 years there are plenty of weird stories, but I’ll tell you the weirdest thing I saw here in Cambodia”. Me cuenta como vio en Cambodia a un policía completamente uniformado y en servicio entrar a un bar, agarrar un “bong”, pegarse 2 hits y luego regresar a dirigir el tráfico. Me habló de como conoció y tiró con una enfermera en un concierto de Jimi Hendrix en un hotel en las vegas. “The best fuck drug is not really cocaine” dice. “Nowdays it’s illegal and unpopular, but back in my day we could have a couple of morphine shots, and fuck for hours”. Si hasta ahora había una pequeña parte de mi persona que no había sido impresionada, pues ya no lo estaba más.

Vemos al reloj. Son apenas las 11. “Well son, it’s time for me to go to bed”. Mi noche apenas empieza pero su día ya termina. “Gotta wake up for my morning swim, and I’m pretty sure I’ll be hangover if I have 1 more beer”. Yo ya estoy a mitad del camino y no me da miedo recorrer la otra mitad. Así han sido los anteriores 30 días, así que no tiene sentido parar ahora. Se despide, y me comporto como groupie pidiéndole una foto. “You have no idea how many people do that. But it’s all right”. Me siento como un irritante fan, pero el tipo lo toma con muy buena onda. Me entrega su tarjeta la cual obviamente perdí por motivos antes mencionados. Un apretón de manos y desapareció al final del callejón de piedras cerca de la playa.

De aquel escritor solo me queda una gran historia, un e-mail, una fotografía y su segundo nombre.








“Stop looking for the key, and find yourself a hole”

            Bartholomew.

viernes, 31 de mayo de 2013

La Solución a la Ecuación de la Religión

El mundo occidental se ve regido por el cristianismo y sus ramificaciones. Entiéndase católicos, protestantes, evangelistas, testigos de jehová, entre las de mayor relevancia social. Difieren entre ellas en muchos detalles pero podemos estar de acuerdo en que el inicio y fin de su doctrina es acercarse, ser meritorio de, ganarse el amor de, regresar a, obtener la gracia de, sentir el amor de, el ser divino que se conoce comúnmente como dios. El mismo principio aplica para el Islam, el Hinduísmo, y el Judaísmo en el medio y lejano oriente. Un ser omnipotente y omnipresente. Algo así como Chuck Norris o Rafael Correa en sabatina.

Todo lo dicho hasta ahora es de dominio público. O al menos espero que lo sea. La parte innovadora del asunto es el siguiente.

A este ser dios se le piden favores o milagros, y a cambio de su gracia divina, el creyente reza y comparte su (no puedo ponerle otro nombre) alucinación, con su entorno social. El sistema se inculca de padres a hijos. En pocas palabras, se hace un intercambio “divino”. Creyente pide, dios concede a cambio de su fé.

Dado el principio básico de transacción celestial, pongo a su consideración el siguiente escenario. Pepito quiere sacarse la lotería, por lo que compra un billete de la misma. En su pueblo hay 3 templos. Una iglesia católica, una mezquita y un templo hinduista. Pepito va a cada una de ellas, y pide sacarse la lotería. Le reza a Jehová, a Mahoma y a Ganesh. Llega el día del sorteo, y gana el premio. ¿A cuál de las 3 deidades le atribuye “el milagro”?

Con esa pregunta que resulta ser la premisa del siguiente texto, doy a continuación una sencilla guía que le lanza un vistazo de forma objetiva al ritual de la oración. Al denominado “dios” usted puede reemplazarlo por el nombre de su deidad predilecta.

¿Cuánto tiempo tarda dios en realizar el favor?
El tiempo, entendiéndolo en minutos, horas, días, meses y años, será arbitrario. Dependerá del tamaño en importancia del favor, que puede ir desde 1 siglo para la paz mundial, a 1 semana para la mujer del vecino. Mientras más grande y complicado sea el favor, basándonos en un sistema de probabilidades, más tiempo tardará en ser concedido. Aunque muy de vez en cuando, sale doble cero en la ruleta.

¿Se conceden todos los favores pedidos?
No. Estadísticamente, es muy improbable por no decir imposible, que cada uno de los deseos de una persona se cumplan por obra divina. Según este razonamiento, se deduce que a menos favores pedidos, mayor cantidad de los mismos serán concedidos.

¿Cuál es la tasa de favores concedidos?
Dependerá de la dificultad de la obtención de los mismos, pero una apuesta numérica lógica, sería 50% concedidos, 50% no concedidos. Lo gracioso de esto, es que podríamos pedir los mismos favores a, digamos la luna, una estrella fugaz, un trebol de 4 hojas, el Norman Wray, el pulpo Paul o el árbol de chirimoyas del vecino, y las probabilidades siguen siendo las mismas. 50, 50.

¿Hay personas VIP en el salón de la oración?
Sí. Mientras más ingresos económicos, relevancia social y estética corporal (acorde al modelo impuesto por el colectivo) tenga una persona, mayores son sus probabilidades de recibir lo deseado. De ahí la relación entre figuras religiosas (cruces, rosarios, cuadros de la vírgen, escena de la última cena, presencia del “dios bendiga este hogar”, texto en el carro “dios es mi copiloto”, oración al final de un discurso “dios los bendiga”) y personas en la alta escala económica y social. Este comportamiento se imita por aquellos que intentan obtener los mismos beneficios que aquella persona “más afortunada” obtuvo. Pruebas alrededor de nosotros, más que suficientes.

¿Mientras más se rece, más probabilidades hay de que se conceda el favor?
Explicado de otra manera, existe la misconcepción de que mientras más se vaya a misa, mientras más padres nuestros se reciten, mientras más ave marías se recen, mientras más “penitencia” se haga, mientras “mejor ser humano” uno sea, el favor pedido será atendido con más urgencia. En pocas palabras, no. Así que tranquilo, usted puede dejar de ayunar por ese acenso en el trabajo. Tal vez la falta de energía en las mañanas, es lo que le está saboteando su propio “plan”.

Su elección (si tuvo la posibilidad de elegir a su “dios”) se ve marcada por su lugar de procedencia. Richard Dawkins expone que por el hecho de nacer en américa del norte, lo más probable es que usted sea cristiano. De haber nacido en Oriente medio, tal vez hubiera sido musulmán. Si su nacimiento hubiera ocurrido en la India, a lo mejor usted se encontraría en las filas del hinduismo. De haber nacido en la época dorada de Grecia, tal vez sus oraciones estarían dirigidas a Zeus. O hace 5000 años, pudo simplemente haber adorado a un volcán en erupción.  Y de todas maneras, las respuestas planteadas en este texto, serían las mismas sin importar su religión o época en la cual viviera.


Es por el sendero de la lógica, y no el de la fe, es que iremos hacia la verdad. No sé si llegaremos a ella, pero seguramente estaremos más cerca que quienes sigan rezando 5 padres nuestros al día.