jueves, 19 de enero de 2012

El orgullo de ser Ecuatoriano

Desde que nacemos nuestros padres, maestros, abuelos, autoridades y figuras públicas nos enseñan que debemos estar orgullosos de ser ecuatorianos.


Hay muchas razones para estar feliz de ser ecuatoriano, y otras muchas también para estar triste o cabreado de serlo. Pero ninguna, para estar orgulloso.

Bueno, veamos que significa "estar orgulloso" de ser ecuatoriano.

Nos dicen que vivimos en uno de los países con mayor biodiversidad del mundo. Perfecto. ¿Cuánta de esta diversidad conoce usted, ecuatoriano/a? ¿Está haciendo algo por proteger su patrimonio? ¿No? Pero si es suyo ¿no debería proteger, por ejemplo, el Yasuní? Y si fuera el centro histórico, el malecón 2000 o la estación Charles Darwin la que estuviera sobre un gran yacimiento de petróleo, ¿Lo protegería? Seguramente lo haría.

Nos dicen que vivimos en el país donde se desarrolló la teoría de la evolución de las especies, y que su belleza es inigualable en comparación con cualquier otro lugar del mundo. Perfecto. ¿Cuál es el porcentaje de la población del Ecuador que ha visitado Galápagos? Esa población tiene la ilusión de que Galápagos es suyo, aunque nunca es sus vida lo pueda visitar. ¿Usted, cuánto ha disfrutado de ir a las islas? Ok. ¿Qué tan orgulloso se siente ahora de ser "dueño" de algo que por más que sea suyo, no podrá disfrutar? 

Nos dicen que tenemos el segundo himno más hermoso del mundo. ¿Lo conoce por completo? ¿Se sabe todas sus estrofas? ¿Lo canta a todo pulmón en los eventos públicos, o solo cuando juega la tri? ¿Y el himno a Quito o Guayaquil? Deberíamos aprovechar que es el segundo más hermoso del mundo para ganar los realitys de canto en los que no participe Francia. Pero no mandando a la brillante Sharon a cantarlo.

Últimamente nos dicen en todos los lugares “Sonrie Ecuador. Somos gente amable”. Si lo fueramos ¿Para qué recordarlo constantemente? Si yo soy un tipo honesto probo, ¿Para qué haría una campaña para decir que lo soy? No le veo el sentido de otra forma que no sea el de esconder lo que somos. Y eso va para todas las campañas que intentan resaltar valores.

Esas son algunas de las cosas “buenas” de ser ecuatoriano. Frases  que se derrumban luego de ponerle un poco de cerebro al asunto. Vamos ahora por las “no tan buenas”:

Ser ecuatoriano significa que me mirarán con sospecha si quiero pedir una visa para Estados Unidos, España, Italia, Alemania, etc. Ese pasaporte color vino tinto que tiene por título “COMUNIDAD ANDINA” no es más que una advertencia al mundo. Un mundo que no resulta ser como dice la Diners. *Véase "Roma tendrá que esperar" de Manuel Ignacio Gómez http://gomezlecaro.blogspot.com/2008/10/roma-tendr-que-esperar.html

Ser ecuatoriano es contentarse con los logros deportivos del pasado. Es alegrarse por el recuerdo de una única medalla olímpica de oro que se consiguió hace más de 10 años. Es ir al estadio con la sonrisa y la adrenalina desbordando el cuerpo, a forzar la garganta con el “Sí Se Puede”, y festejar si se gana, pero si se pierde, olvidando que es un puto juego, cagar a golpes a los hinchas del equipo contrario. Somos malos perdedores. Nos aferramos a instantes de lucidez deportiva del pasado, porque el presente no ofrece esperanzas. Hace rato que “no se puede” pero ya se podrá nuevamente.

Ser ecuatoriano es hacer doble fila para curvar, es pasarte el semáforo en rojo con la excusa de que estaba en amarillo. Es ir a hacer la cola y “dejar encargando el puesto”. Es cargar a tú hijo de 5 años para no hacer la cola. Es cruzar la calle por la mitad. Es decir “llego en 5 minutos” aunque te falten 20 por llegar. 


Ser ecuatoriano es repetir que la política es un asco, aunque no se sepa cuales son los candidatos, sus propuestas o su reputación. Es lavarse las manos cuando de decisiones se trata. Es morir antes que perder la vida. Es culpar al resto. Es tener una excusa siempre. Es beber mucho. Es leer poco.

Personalmente, yo no estoy orgulloso de eso.

El orgullo debe reservarse para las cosas que uno cumple, los logros que uno obtiene por propio esfuerzo y no por la casualidad de haber nacido dentro de un límite geográfico. Estar orgulloso por la casualidad, es francamente, una idiotez. ¿Estaría orgulloso de tener alguna predisposición para desarrollar un tipo de cáncer? ¿De tener el cabello lacio? ¿De tener poca barba? ¿De medir 1 metro 70?

Ser ecuatoriano no es una destreza, es un gentilicio. Vivir aquí, por otro lado, eso sí es una destreza. No se los voy a discutir.

*Texto basado en el Stand-Up de George Carlin “It's Bad for Ya!” del 2008 http://www.youtube.com/watch?v=FLSWD6OLEs0&feature=g-vrec&context=G2a4ae07RVAAAAAAAADQ

8 comentarios:

  1. Me gustó mucho, nuevamente te felicito por lo franco y frontal, pero insisto es más de eso, es ser orgullosamente "un mejor ser humano".

    ResponderEliminar
  2. Solo puedo decir EXCELENTE y verídico artículo... Aplausos!!

    ResponderEliminar
  3. Felicidades
    Realmente admirable y auténtico artículo

    ResponderEliminar
  4. aunque nos duela, es todo verdad lo que ha escrito, y ojala hubieranmos personas que renozcamos las verdades que dicen

    ResponderEliminar
  5. nos jactamos de ser ecuatoriano, pero actuamos como tal

    ResponderEliminar